EL REGRESO DE JUDAS

El traidor más famoso de la historia ha regresado para debatir su pasado. Eso asegura “National Geographic” mediante su publicitado documental “El Evangelio de Judas”.

Luego de verlo, quedan flotando una serie de temas. Por una parte, es evidente que el descubrimiento de un papiro copto proveniente de comunidades cristianas primitivas es un acontecimiento de relevancia para las investigaciones históricas. Este documento se suma a una serie de hallazgos arqueológicos, como los de Qumram y Nag ‘Hammadi, que nos proporcionan una visión del cristianismo primitivo que nos revela su complejidad y pluralismo interno.

Lejos de las miradas simplificadoras de los historiadores católicos del siglo XIX, el proto-cristianismo fue diverso desde su origen, y sus disputas no sólo enfrentaron a los judeocristianos y a los cristianos de origen griego o latino. También se desarrollaron disputas filosóficas al interior de estos grupos, donde naturalmente existían tendencias que sintonizaban con las diferentes escuelas de pensamiento de la época. Por lo tanto, estos descubrimientos desmienten a quienes plantean un cristianismo primitivo aislado de los debates de ideas y las propuestas sociales de su época. Al contrario, la novedad cristiana radicó en su capacidad de penetrar nuevos espacios y nuevas fronteras, rompiendo los límites entre la cultura hebrea y la cultura helenística. El cristianismo nació diverso, polémico, y porqué no decirlo, sincrético y multicultural.

Luego de reconocer el contexto donde surge este “Evangelio de Judas”, es posible debatir su contenido. Estamos ante un texto posterior a los cuatro Evangelios canónicos (Mateo, Marcos, Lucas y Juan). Los autores asumen que Judas es un personaje ya ampliamente conocido, que ha sido señalado como el discípulo traidor, que entregó a Jesús a los romanos, por medio de los sacerdotes del Templo. Y de modo creativo, construyen un relato novelesco, destinado a replantear el significado de la muerte de Cristo, desde la perspectiva gnóstica. Imaginan una conversación privada entre Jesús y Judas, donde el maestro pide al discípulo la dura tarea de ser quien lo denuncie ante las autoridades del templo. De este modo, este “evangelio” convierte a Judas en un héroe anónimo, un “iluminado” que obedece en la más difícil misión asignada por Jesús a un discípulo.

Los gnósticos cristianos, autores de este texto, dejaron de interpretar de modo histórico la muerte de Jesús. En su mentalidad, la muerte de Cristo es un sacrificio expiatorio a un Dios terrible que sólo puede ser aplacado por medio del sufrimiento de los seres humanos. Afortunadamente, Jesucristo habría tomado el lugar que nos corresponde como pecadores, y pagó con su sangre lo que en justicia nos correspondía. Judas, por lo tanto, es un instrumento en este proceso. Es una pieza más en la partida de ajedrez que disputan Jesucristo y Dios Padre. Estamos, ante una teología extremadamente cruel, que convierte a los seres humanos en objeto de la ira divina.

Los gnósticos suelen obviar el hecho de por qué mataron a Jesús. Porque su ejecución no fue un error administrativo o la arbitrariedad de un Dios sediento de sangre. Muere por su fidelidad en el cumplimiento de su misión. Por eso lo matan los representantes de la legalidad religiosa y el representante de la autoridad política. Y lo matan como el “costo social” indispensable para que se preserven las estructuras. Los principales enemigos de Jesús fueron las autoridades, sobre todo las sacerdotales, que eran de orientación saducea, y estaban en magníficas relaciones con los poderes romano y herodiano. El detonante último para la detención de Jesús fue su ataque al Templo (Marcos 11, 15-19 y 27-32), pero parece claro que el eco popular que Jesús suscitaba le convertía en especialmente peligroso.

Esta perspectiva es ignorada por lo gnósticos, que no podían aceptar que Jesús fuera realmente un ser humano. Por eso, en el texto encontrado en Egipto, Jesús dice: “Tú, Judas, ofrecerás el sacrificio de este cuerpo de hombre del que estoy revestido”. Un cuerpo que es solamente un disfraz, una apariencia, pero no una verdadera existencia humana. No es extraño, por lo tanto, que Ireneo de Lyon, en el año 180 DC criticara el “evangelio de Judas”. Ireneo, a diferencia de los gnósticos, que deseaban construir una Iglesia elitista, sólo para los “puros”, cree que la novedad del cristianismo radica en una sola gran verdad, que el resume diciendo: “La gloria de Dios es que el hombre viva”. Los seres humanos no somos marionetas en las manos de un dios perverso. Y la felicidad humana es el lugar en el que Dios mismo se manifiesta.

Original: http://www.lanacion.cl/noticias/opinion/el-regreso-de-judas/2006-04-18/192630.html

Por un Chile que incluya a todos los chilenos y chilenas

Un amplio espectro de representantes de organizaciones sindicales,  sociales, religiosas, culturales, étnicas, fuerzas políticas y  personalidades de los mas diversos ámbitos de la vida nacional,  incluyendo entre ellas un numero importante de parlamentarios y la  propia Presidenta de la Republica, hemos manifestado públicamente  nuestra voluntad de reemplazar el actual sistema electoral binominal  por uno democrático, representativo y proporcional, acorde con los tiempos que vivimos y con las tradiciones republicanas de nuestro país.

El reemplazo del sistema electoral binominal es una tarea país. Chile necesita un sistema que termine con la exclusión política que afecta hoy a millones de compatriotas, en el que el voto de cada ciudadano tenga el mismo valor. Que resguarde y represente los intereses de cada región y comuna. Que distribuya la representación parlamentaria en proporción a la fuerza real de cada conglomerado político. En definitiva, estamos por un sistema electoral democrático que garantice una correcta representación de la soberanía popular y en que todos los chilenos tengamos los mismos derechos.

Los abajo firmantes, convocamos a todos los chilenos a adherir a este objetivo con su firma y su concurrencia a las distintas actividades, entre ellas la conmemoración del Primero de Mayo, a las que, encabezados por la CUT, invitara el Comité por la Democracia y la Justicia Social.

1) Arturo Martínez, Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores
2) Iván Paredes, Jefe de la Bancada de Diputados del Partido Socialista
3) René Alínco, diputado del Distrito 59
4) Jaime Gajardo, Secretario General de la Central Unitaria de Trabajadores
5) Ana Bell, dirigente nacional de la CUT
6) Maria Rozas, dirigente nacional de la CUT
7) Raul de la Puente, Presidente de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales
8) Jorge Pavez, Presidente del Colegio Nacional de Profesores
9) Luis Riveros, ex Rector y candidato a Rector de la Universidad de Chile
10) Jorge Arrate, Presidente del Directorio de la Universidad Arcis
11) Ivan Vuskovic, Presidente de Conupia
12) Guillermo Teillier, Presidente del Partido Comunista de Chile
13) Lautaro Carmona, Secretario General del Partido Comunista de Chile
14) Manuel Guerrero Antequera, sociólogo
15) Nicolás Grau, Presidente de la Federación de Estudiantes de Chile
16) Carlos Donoso, Coordinador de la Izquierda Cristiana
17) Manuel Jacques, dirigente de la Izquierda Cristiana
18) Manuel Riesco, economista
19) Pedro Lemebel, escritor
20) P. Jose Aldunate
21) Obispo Isaías Gutiérrez
22) Fabiola Letelier del Solar, abogada de DDHH
23) Carmen Hertz, abogada de DDHH
24) Rodrigo Ruiz, Coordinador Nacional de la Surda
25) Jaime Escobar, Editor de la Revista Reflexión y Liberación
26) Oscar Hernández, actor de teatro y ex candidato a diputado
27) Daniel Alcaíno, actor
28) Faride Zeran, periodista
29) Miguel González, Presidente del Sindicato Nacional de Montaje Industrial
30) Andrés Pascal Allende, Vicerrector de la Universidad Arcis
31) Rodrigo Pizarro, Terram
32) Jorge Insunza Gregorio de las Heras, diputado distrito 28
33) Marco Enriquez-Ominami, diputado distrito 10
34) Carolina Goic, diputada Distrito 29
35) Sergio Aguiló, diputado distrito 37
36) Juan Morano Cornejo, alcalde de Punta Arenas
37) Amaro Labra, artista
38) Isabel Parra, cantante popular
39) Angel Parra, cantante popular
40) Lorena Pizarro, Presidenta de Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos
41) Tomas Moulian, sociólogo
42) Victor Paillaqueo, dirigente mapuche
43) Andres Aylwin, ex diputado
44) Fany Pollarollo, ex diputada
45) Hernan Montealegre, abogado
46) Roberto Marquez, Director conjunto Illapu
47) Cote Correa, locutor radial
48) Ximena Curican, dirigente mapuche
49) Jose Balmes, Premio Nacional de Artes
50) Rodrigo Goncalvez, cineasta
51) Isaías Zavala, alcalde de Diego de Almagro
52) Salvador Delgadillo, alcalde de Tiltil
53) Raul Sánchez, alcalde de La Ligua
54) Nathan Trigo, alcalde de Canela
55) Hugo Gutiérrez, concejal de Estacion Central
56) Mauro Tamayo, concejal de Cerro Navia
57) Marcela Concha, concejal de El Bosque
58) Victor Andaur, concejal de Viña del Mar
59) Victor Tiznado, concejal de Lota
60) Gloria Valderas, concejal de Lebu
61) Jose Aravena, Urracas de Emaus
62) Juan Malla Garate, Pdte. PDC I Región y consejero regional de Tarapacá
63) Reynaldo Lacamara, Presidente de la Sociedad Escritores de Chile
64) Kemy Oyarzun, académica Universidad de Chile
65) Raul Bustos, Presidente Asociación Funcionarios Municipales de Huechuraba
66) Juan Flores, Comité del Cobre
67) Marcos Pina, Identidad Rodriguista
68) Gonzalo Rovira, ex candidato senador
69) Fernando Garcia, Premio Nacional de Artes
70) Francisco Herreros, Director de El Siglo
71) Claudio Denegri, Director de Radio Nuevo Mundo
72) Armando Uribe, escritor
73) Carmen Lazo, dirigente del PS
74) José Miguel Varas, escritor
75) Mireya García, Vicepresidenta AFDD
76) Manuel Gavilán, Urracas de Emaus
77) Mireya Baltra, Ex Ministro Unidad Popular
78) Julia Urquieta, Concejal Pudahuel
79) Volodia Teitelboim, Premio Nacional de Literatura
80) Maria Eugenia Puelma, Pdta. Funcionarios M. De Santiago
81) Jorge Soto Veragua, Diseñador Grafico
82) Cornelio Baez, Concejal TilTil
83) Ernesto Araneda, Concejal Pedro Aguirre Cerda
84) Graciela Alvarez, Pdta. Asociación Americana de Juristas
85) Eduardo Contreras, Abogado DDHH
86) Héctor Ahumada, Dirigente Colegio de Profesores
87) Teresa Rivera, Dirigenta Social Pudahuel
88) Alberto Muñoz Véliz, Dirigente Social Pudahuel
89) Vicente Garcia Pincheira, Dirigente PS
90) Hernan Marin, Concejal Andacollo
91) Victor Orellana, Concejal Diego de Almagro
92) Raul Montecino, Concejal Diego de Almagro
93) Danilo Jorquera, Concejal Rancagua
94) Javier Pizarro, Concejal Putaendo
95) Gloria Blanco, Dirigente Sindical AJUNJI
96) Maria Navarro, Dirigente Social
97) Rodrigo Espinoza, Dirigente Social
98) Rodrigo Contreras, músico
99) Alberto Neumann, Concejal Valparaíso
100) Luis Cortes Rivera, Concejal Illapel
101) Ignacio Peredo Concejal Molina
102) Alejandro Ortiz, Estudiante
103) Mario Navarro, Concejal Navidad
104) Miguel Salinas, Asamblea Cristianos de Izquierda
105) Julio González, Dirigente Sindical
106) Gastón Quezada, Actor ex candidato a Diputado
107) Ivan Gutiérrez, Director Crónica Digital
108) Patricio Arenas, Coordinador Festival de las Ideas.
109) Padre Oscar Jiménez
110) Monica Echeverría, novelista, actriz, directora de teatro
111) Fernando Castillo Velasco, arquitecto
112) Alvaro Ramis, teólogo
113) Fanor Vargas, Movimiento Solidaridad
114) Marcos Pina, arquitecto
115) Hernan Alcayaga, Frente Amplio de Profesionales de Izquierda
116) Rodolfo Matus, Cambio Democrático
117) Michely Bravo, Partido Humanista
118) Mario Gómez López, Partido Humanista

CHILE ANTE UNA DISYUNTIVA HISTÓRICA

Desde hace muchos años, Chile ha escabullido las discusiones de fondo. La búsqueda de los consensos y la permanente negociación a la que nos acostumbró la transición nos transformaron en una sociedad que desaprendió sus habilidades de debate democrático. Pero todo indica que avanzamos velozmente hacia un tiempo en que la confrontación de ideas y proyectos va a volver a estar en el centro de las prácticas de nuestra sociedad.

La disyuntiva central ha sido planteada de forma muy clara por la Presidenta Michelle Bachelet, al proponer a la ciudadanía sentar hacia 2010 las bases de un gran sistema de protección social, que incluya a toda la ciudadanía chilena. Para lograr esa meta, Chile deberá resolver, durante los próximos cuatro años, una serie de dilemas fundamentales para su futuro. Y las respuestas a las que lleguemos como sociedad determinarán nuestro contexto por mucho tiempo. No estamos, por lo tanto, frente a una conversación de salón o un coloquio de intelectuales. Lo que se discutirá no es ni más ni menos que el modelo de Estado que nuestra sociedad necesita. Significa poner en discusión los elementos centrales de la arquitectura política que nos heredó la dictadura.

Afortunadamente, en esta ocasión nuestra sociedad no abordará este debate en el marco de los esquemas simplificadores de la guerra fría. Hoy es posible relativizar temas que en el marco de los dogmatismos del pasado se consideraban intransables. Pero este desapasionamiento ideológico no implica negar la conflictividad de una discusión de esta naturaleza. No es extraño que “El Mercurio” haya comenzado a alertar sobre la llegada de un costoso “estado maternal”, basado en mayores impuestos y regulaciones. O que el Instituto Libertad y Desarrollo detecte en la propuesta presidencial el fantasma contra el cual preparar sus dardos venenosos.

Sin embargo, nadie hoy puede negar que la vulnerabilidad y el temor son experiencias fundamentales para la ciudadanía, y que se manifiestan de modo cotidiano: miedo a la enfermedad, la exclusión, la vejez, a perder el empleo, a no acceder a la educación, y un sinnúmero de otras realidades que se acumulan y que impiden contar con mecanismos sociales para reducir las tensiones de nuestra sociedad. Chile parece, más que nunca, gritar por un régimen de protección social capaz de superar la desconfianza social y la incertidumbre que nos aqueja. Y este malestar, que se ha tratado de expresar de muchas maneras desde el retorno a la democracia, parece que por fin ha sido escuchado desde la elite política del país. ¿Cómo entender, si no es así, la fascinación colectiva que Michelle Bachelet ha sabido despertar en la población?

Por lo tanto, las expectativas de protección y seguridad humana de la ciudadanía deben entenderse como la mayor fortaleza con que cuentan las fuerzas progresistas para atreverse a proponer ideas audaces. La confianza ciudadana no es un cheque en blanco a sus representantes, que se puede satisfacer con retoques o ajustes al modelo de desprotección planificada que heredamos. Las llamadas apuntan a implementar un sistema basado en una intervención del estado más universal, fundada en principios y valores solidarios. Sabemos que nuestra generación es la primera que cuenta, luego de muchos años de esfuerzo colectivo, con los recursos y la capacidad técnica para hacer realidad para todos los chilenos el derecho al desarrollo y poner a toda nuestra población al abrigo de la inseguridad. Lo que todavía no tenemos es una visión compartida, con criterios aceptados y adoptados tanto por los partidos políticos como por la sociedad civil, y que nos comprometa a hacer de esta meta un horizonte de acción común.

Sin embargo, estos consensos no se pueden logran clausurando de antemano las discusiones y postergando las demandas y los intereses de las mayorías ciudadanas.

Original: http://www.lanacion.cl/noticias/opinion/chile-ante-una-disyuntiva-historica/2006-04-09/192141.html