CRISTIANOS Y LAICOS CRITICAN VISITA DE CARDENAL SODANO A CHILE

En un comunicado de prensa, las entidades eclesiales, sostienen que Sodano guardó silencio durante su estadía en Chile, “ante la detención y asesinato de los sacerdotes Joan Alsina, Miguel Woodward, Antonio Llidó, Gerardo Poblete sdb y André Jarlan”.

”Expresamos nuestra opinión para que cada persona, desde su conciencia, tenga en cuenta todos los hechos que han rodeado a este polémico Cardenal. Lo hacemos por amor al Evangelio y si calláramos nos haríamos cómplices de episodios graves y dolorosos de nuestra historia reciente. También, por respeto al testimonio y martirio de tantos hermanos nuestros que sufrieron la indiferencia y la persecución”, dice el comunicado de prensa al que tuvo acceso Crónica Digital.

“El Nuncio Angelo Sodano llegó a Chile como arzobispo titular de Nova di Cesare en marzo de 1978 y una vez presentada sus credenciales al general Pinochet, se inició una profunda amistad que se hizo notar desde ese mismo momento. Es posible que el propio dictador le pidiera interceder para que los obispos de Chile disminuyeran sus críticas por los sistemáticos atropellos a los derechos humanos. Esta acción perturbadora del nuevo Nuncio se hizo notar al interior de la Conferencia Episcopal”, revela la nota de prensa..

Recordaron que cuando los obispos entregaron el documento “El Renacer de Chile” el 17 de diciembre de 1982 y señalaban proféticamente lo que afectaba al país en plena represión de la dictadura; la crisis económica, social, institucional y moral. “Desde la Nunciatura hubo quejas por el modo de exponer el capítulo “crisis moral” que denunciaba; los atropellos a la dignidad humana, la pena del exilio, apremios injustos contra detenidos, el liberalismo económico desenfrenado, especulación en vez de trabajo honrado, el derroche junto a la miseria y la pérdida de valores”.

Como consecuencia de la práctica sistemática de la tortura y ante la inmolación de un obrero como protesta por la detención de sus hijos en Concepción, surge el Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo. “Fueron innumerables las protestas y llamados de atención, desde la Nunciatura, hacia las religiosas y sacerdotes que participaban en estas acciones no violentas por la vida y contra la cultura de la muerte”.

Durante su largo período como Nuncio, Sodano cumplió la función de cambiar el rostro a la Conferencia Episcopal. Junto a Jorge Medina logró que se nombraran a obispos poco comprometidos con la causa de los derechos humanos. “Más bien se escogieron en esos años, mayoritariamente a sacerdotes conservadores que no estaban en la primera línea de lucha contra la dictadura y por la pronta vuelta a la democracia”, sostienen las agrupaciones cristianas.

Preocupación existía entre los obispos y vicarios por los periódicos informes que desde la Nunciatura se enviaban a el Vaticano, dando cuenta del perfil, actividades y escritos del llamado “sector progresista” de la Iglesia. Al respecto, es conocida la intromisión que hacía Sodano cada vez que se reunía en Asamblea Plenaria la Conferencia Episcopal.

“Angelo Sodano, durante toda su gestión en Chile, -dice la nota- priorizó a nivel eclesial los contactos y actividades junto a destacados militantes del Opus Dei y Legionarios de Cristo entre otros movimientos emergentes en la Iglesia. “De esta forma evidenciaba no solo sus simpatías, sino su clara línea ideológica que después como Secretario de Estado ejerció con energía en contra de religiosos, obispos, pensadores y teólogos de la liberación. Esa ha sido su constante antes con poder en la Curia y ahora como emérito”.

Fue el promotor del mayor desaire que se le puede hacer a un Cardenal Arzobispo titular pronto a renunciar por su edad; no considerar su opinión para la sucesión. “Es lo que hizo Sodano al imponer al sucesor del Cardenal Raúl Silva Henríquez. El propio Arzobispo Fresno dijo en varias oportunidades que “no pidió ni quería ser el nuevo Arzobispo de Santiago”. Y, hoy todos sabemos de la maniobra por medio de una carta a Roma de que fue víctima el respetado Arzobispo José Manuel Santos”, revela la misiva.

Durante la visita del Papa Juan Pablo II a este país, la Nunciatura en todo momento trató de suavizar distintos aspectos del programa oficial para que Pinochet no se sintiera agraviado. Más aún, se señala a Sodano como el facilitador para que apareciera el Papa junto al dictador en el balcón de La Moneda. “Esa acción estratégica se consumó meses antes del plebiscito. Lo que no hubo fue una Oración por los asesinados del Estadio Nacional, tampoco una condena a la doctrina de la “seguridad nacional” y menos una palabra sobre la persecución que sufrió la Iglesia durante los 17 años de dictadura militar”.

Ya como Secretario de Estado, Sodano jugó un rol importantísimo en lograr que prevalecieran las “razones humanitarias” para que Pinochet volviera de Londres. De esta forma se consolidó la impunidad y la burla ante la comunidad internacional. “El propio Arzobispo de Londres, Cardenal Hume se sintió decepcionado de las gestiones que venían desde Roma al ver a Pinochet subiendo al avión en silla de ruedas y bajando en Santiago risueño y con el bastón en ristre. Esa fue una acción de impunidad inaceptable”.

Otra prueba de la íntima amistad entre Sodano y Pinochet, fue la carta oficial que desde el Vaticano envío el Secretario de Estado, en nombre del Papa, con motivo de las bodas de oro del matrimonio Pinochet-Hiriart. “El tono de la misiva fue extremadamente cariñosa, calificando a la pareja como “ejemplar”. ¿Después de los procesos judiciales y el affaire Riggs, pensará lo mismo su Eminencia?”, repreguntan los laicos.

Entre los firmantes se encuentran Juan Rodríguez, Hervi Lara, Alvaro Ramis, Gonzalo Layseca, Carmen Stigler, Patricia Concha Luz Saavedra, María González, José Frías, Miguel Salinas, Patricio Véjar, Carlos Donoso, Juan Subercaseaux, Marcos Sánchez, Raúl Ramírez, Esteban Silva, Carlos Sánchez, Enrique Orellana Próspero Talloni, Jaime Escobar y las organizaciones Movimiento También Somos Iglesia – Chile, Comunidad Ecuménica Martín Luther King, Comunidades Juan XXIII – Cono Sur, Red Latinoamericana de Derechos Humanos, Izquierda Cristiana de Chile, Revista “Reflexión y Liberación” y el Periódico Electrónico “Crónica Digital”.

Santiago de Chile, 28 de septiembre 2007

Ante la Visita de Ante la visita del Cardenal Angelo Sodano

Ante la visita del Cardenal Angelo Sodano que cumplió la función de Nuncio Apostólico en Chile durante 10 años [1978-1988] y que tuvo una amistad íntima con el dictador Augusto Pinochet, además de guardar silencio ante la detención y asesinato de los sacerdotes Joan Alsina, Miguel Woodward, Antonio Llidó, Gerardo Poblete sdb y André Jarlan, el movimiento Somos Iglesia emitió la siguiente declaración pública.

Expresamos nuestra opinión para que cada persona, desde su conciencia, tenga en cuenta todos los hechos que han rodeado a este polémico Cardenal. Lo hacemos por amor al Evangelio y si calláramos nos haríamos cómplices de episodios graves y dolorosos de nuestra historia reciente. También, por respeto al testimonio y martirio de tantos hermanos nuestros que sufrieron la indiferencia y la persecución.

1. El Nuncio Angelo Sodano llegó a Chile como arzobispo titular de Nova di Cesare en marzo de 1978 y una vez presentada sus credenciales al general Pinochet, se inició una profunda amistad que se hizo notar desde ese mismo momento. Es posible que el propio dictador le pidiera interceder para que los obispos de Chile disminuyeran sus críticas por los sistemáticos atropellos a los derechos humanos. Esta acción perturbadora del nuevo Nuncio se hizo notar al interior de la Conferencia Episcopal.

2. Cuando los obispos entregaron el documento “El Renacer de Chile” el 17/12/1982 y señalaban proféticamente lo que afectaba al país en plena represión de la dictadura; la crisis económica, social, institucional y moral. Desde la Nunciatura hubo quejas por el modo de exponer el capítulo “crisis moral” que denunciaba; los atropellos a la dignidad humana, la pena del exilio, apremios injustos contra detenidos, el liberalismo económico desenfrenado, especulación en vez de trabajo honrado, el derroche junto a la miseria y la pérdida de valores.

3. Como consecuencia de la práctica sistemática de la tortura y ante la inmolación de un obrero como protesta por la detención de sus hijos en Concepción, surge el Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo. Fueron innumerables las protestas y llamados de atención, desde la Nunciatura, hacia las religiosas y sacerdotes que participaban en estas acciones no violentas por la vida y contra la cultura de la muerte.

4. Durante su largo período como Nuncio, Sodano cumplió la función de cambiar el rostro a la Conferencia Episcopal. Junto a Jorge Medina logró que se nombraran a obispos poco comprometidos con la causa de los derechos humanos. Más bien se escogieron en esos años, mayoritariamente a sacerdotes conservadores que no estaban en la primera línea de lucha contra la dictadura y por la pronta vuelta a la democracia.

5. Preocupación existía entre los obispos y vicarios por los periódicos informes que desde la Nunciatura se enviaban a el Vaticano, dando cuenta del perfil, actividades y escritos del llamado “sector progresista” de la Iglesia. Al respecto, es conocida la intromisión que hacía Sodano cada vez que se reunía en Asamblea Plenaria la Conferencia Episcopal.

6. Angelo Sodano, durante toda su gestión en Chile, priorizó a nivel eclesial los contactos y actividades junto a destacados militantes del Opus Dei y Legionarios de Cristo entre otros movimientos emergentes en la Iglesia. De esta forma evidenciaba no solo sus simpatías, sino su clara línea ideológica que después como Secretario de Estado ejerció con energía en contra de religiosos, obispos, pensadores y teólogos de la liberación. Esa ha sido su constante antes con poder en la Curia y ahora como emérito.

7. Fue el promotor del mayor desaire que se le puede hacer a un Cardenal Arzobispo titular pronto a renunciar por su edad; no considerar su opinión para la sucesión. Es lo que hizo Sodano al imponer al sucesor del Cardenal Raúl Silva Henríquez. El propio Arzobispo Fresno dijo en varias oportunidades que “no pidió ni quería ser el nuevo Arzobispo de Santiago”. Y, hoy todos sabemos de la maniobra por medio de una carta a Roma de que fue víctima el respetado Arzobispo José Manuel Santos.

8. Durante la visita del Papa Juan Pablo II a nuestro país, la Nunciatura en todo momento trató de suavizar distintos aspectos del programa oficial para que Pinochet no se sintiera agraviado. Más aún, se señala a Sodano como el facilitador para que apareciera el Papa junto al dictador en el balcón de La Moneda. Esa acción estratégica se consumó meses antes del plebiscito. Lo que no hubo fue una Oración por los asesinados del Estadio Nacional, tampoco una condena a la doctrina de la “seguridad nacional” y menos una palabra sobre la persecución que sufrió la Iglesia durante los 17 años de dictadura militar.

9.Ya como Secretario de Estado, Sodano jugó un rol importantísimo en lograr que prevalecieran las “razones humanitarias” para que Pinochet volviera de Londres. De esta forma se consolidó la impunidad y la burla ante la comunidad internacional. El propio Arzobispo de Londres, Cardenal Hume se sintió decepcionado de las gestiones que venían desde Roma al ver a Pinochet subiendo al avión en silla de ruedas y bajando en Santiago risueño y con el bastón en ristre. Esa fue una acción de impunidad inaceptable!

10. Otra prueba de la íntima amistad entre Sodano y Pinochet, fue la carta oficial que desde el vaticano envío el Secretario de Estado, en nombre del Papa, con motivo de las bodas de oro del matrimonio Pinochet-Hiriart. El tono de la misiva fue extremadamente cariñosa, calificando a la pareja como “ejemplar”. ¿Después de los procesos judiciales y el affaire Riggs, pensará lo mismo su Eminencia?

‘¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos hipócritas! Ustedes construyen sepulcros para los profetas y adornan los monumentos de los
hombres santos’. Mt. 23, 29.
Santiago, 27 de Septiembre de 2007

FIRMAN: Juan Rodríguez; Hervi Lara; Alvaro Ramis; Gonzalo Layseca; Carmen Seeger; Patricia Concha; Luz Saavedra; María González; José Frías; Miguel Salinas; Patricio Véjar; Carlos Donoso; Juan Subercaseaux; Marcos Sánchez; Raúl Ramírez; Esteban Silva; Carlos Sánchez; Enrique Orellana; Próspero Talloni; Jaime Escobar.

Movimiento También Somos Iglesia – Chile
Comunidad Ecuménica Martín Luther King
Revista “Reflexión y Liberación”
Comunidades Juan XXIII – Cono Sur
Periódico Electrónico “Crónica Digital”
Izquierda Cristiana de Chile
Red Latinoamericana de Derechos Humanos

* El cardenal Angelo Sodano [ * Isola d’Asti, Piamonte, Italia, 23 de noviembre de 1927] es el decano del Colegio Cardenalicio de la Iglesia católica desde abril de 2005 [cargo que ocupó hasta ese momento Joseph Ratzinger]. Fue el Secretario de Estado Vaticano [cargo equivalente al de Ministro de Asuntos Exteriores] entre 1991 y 2006, designado por el Papa Juan Pablo II después de haber sido nuncio apostólico durante el gobierno de Augusto Pinochet entre 1978 y 1988. Fue confirmado por el Papa Benedicto XVI en 2005 pero renunció a su cargo en 2006, siendo sustituido por el cardenal Tarcisio Bertone. Se convirtió en vicesecretario el 1 de diciembre de 1990, y en secretario de Estado una vez que fue nombrado cardenal en el consistorio del 28 de junio de 1991. Fue la primera persona que ocupó los cargos de decano y de secretario de Estado desde 1828.

VELASCO GO HOME!

En respuesta a las protestas del 30 de agosto pasado el ministro de de Hacienda, Andrés Velasco, nos dijo que calificar de neoliberal al actual Gobierno le parece “una caricatura absolutamente ridícula”. Y de paso, sentenció muy suelto de cuerpo: “el  neoliberalismo en Chile lo desterramos, y precisamente porque lo desterramos a través de un proceso democrático, es que hemos logrado las conquistas sociales que hoy día podemos ver”.

Se trata de una mala broma o de un chiste cruel. Tal vez  es una expresión típica del humor anglosajón, famoso por su carácter tragicómico. A lo mejor es una reminiscencia extemporánea de los martes del almirante Merino, o de los dichos del inolvidable ministro de salud Pedro García, quién nos mandó a preguntarle a las vacas por la falta de leche. O por último, un remake de Pinochet, cuando decía “Esto no fue nunca dictadura. Le digo que esto es una dictablanda”.

Lo más extraño de estos cometarios es que hasta el momento el muy parco ministro de Hacienda no había mostrado esta veta humorística tan refinada. Al contrario, Velasco es todo lo contrario a la empatía comunicacional. Su prestigio, y su poder se lo debe justamente a su imagen distante, que lo ha colocado como una especie de super-técnico por encima del bien y el mal, que no debe responder a nadie, más que a la presidenta. Y no es porque Foxley, Aninat o Eyzaguirre hayan sido muy diferentes, pero al menos supieron cual era su papel y trataron de no salirse de él.

Sin embargo, quienes lo conocen cuentan que Velasco posee un humor muy fino. Para los que quieran descubrir ese lado del ministro basta leer su no muy celebrada incursión literaria con la novela “Lugares comunes”, de 2003, donde el protagonista es un yuppie estadounidense que llega a Chile para asumir como gerente general de un banco, y para salvarlo de la quiebra propone talar miles de hectáreas de bosque nativo para instalar una central hidroeléctrica. ¿Relato premonitorio o anticipo de su aterrizaje ministerial?.

En septiembre de 2004 la revista Paula presentó en su edición aniversario una serie de imágenes para reflejar “el Chile de hoy”. En una de esas fotos aparece Andrés Velasco, bajo el título “Lo que creemos que somos”. A su lado está Kike Morandé, caratulado como “Lo que somos”, Cristián Warnken como “Lo que no somos” y Evo Morales como “Lo que creemos que no somos”. Eran los tiempos en que Velasco representaba todos los arquetipos deseables para el red set criollo. La encarnación del Chile “aspiracional y globalizado”  que lucha por dejar atrás  su “picantería”, que no es otra cosa que su raíz mestiza, conflictiva, y popular. Andrés Velasco aparecía así como una versión postmoderna del hombre nuevo, una especie de chileno muy poco chileno, al que todos deberíamos desear parecernos. Un metrosexual bostoniano de cepa, cultivado en los jardines de Harvard. Como zalameramente lo describió alguna vez Carlos Franz “Velasco no se contenta con ser inteligente, economista, bilingüe, buen columnista y lo que más nos duele: buen mozo y bien vestido”.

Efectivamente, Andrés Velasco parece no contentarse con poco. Nuestro autoproclamado “desterrador del neoliberalismo” gusta copar todos los frentes. Como  el gurú de la derecha liberal Harald Beyer ha diagnosticado “Los espacios políticos nunca están vacíos, y Andrés Velasco se los ha ido tomando porque es el único que tiene un proyecto”. Y vaya si lo tiene.

Una forma de penetrar en el proyecto ideológico de Velasco es curiosear por sus columnas en inglés. Tal vez una de las más reveladoras es de 2002 y aparece en Foreign Policy, una de las revistas favoritas de la intelligentsia pro-estadounidense. El artículo se titula  “The Dustbin of History: Dependency Theory” (El basurero de la historia: la teoría de la dependencia). Luego de un par de anécdotas sobre sus años en Yale deviene rápidamente en un panfleto contra el pensamiento desarrollista y en una oda a la globalización, entendida como privatización a destajo, desregulación absoluta y apertura unilateral de los mercados. En ese momento es interesante entender con claridad meridiana, y sin anestesia, en que manos están las finanzas, y algo más, durante el “gobierno ciudadano” de Michelle Bachelet.