El horóscopo postprimarias

Bachelet. Si lo quiere, lo puede: Su gran capital político es ahora claramente personal. Si lo desea podría ejercer un poder suprapartidario y ningunear a los lobbistas y financistas electorales. Pero cuidado: su victoria tiene más de mandato y encargo que afirmación de confianza ciega o aclamación popular. La calle no le pedirá más que cumplir sus promesas. Pero no menos que eso. El apoyo obtenido elimina cualquier excusa: si quiere cumplir su programa, lo puede hacer. Para ello debe imponer un criterio estratégico en la confección de la lista parlamentaria y definir un equipo orientado a hacer viables sus objetivos. Los llamados a la “moderación” se han visto desfondados por la contundencia de las cifras. El arte del buen gobierno es el arte de la prudencia. Pero prudencia es buscar los medios adecuados para alcanzar objetivos justos. La moderación puede ser el peor camino cuando los objetivos prudentes exigen ir a la raíz de los problemas.

Longueira. Es preferible ser temido que ser amado: Su triunfo cumple más del 50% de la tarea que le encomendó la UDI. Nada hubiera sido más trágico que una derrota en este momento. El declive electoral en las municipales y los signos de debilidad de Golborne habían encendido las alarmas en la calle Suecia. No aspire a vencer en diciembre pero sí a obtener un empujón parlamentario que le haga conservar su rol en la obstrucción total de cualquier cambio estructural al modelo. Y aspire a instalarse como líder indiscutido de la oposición de cara al 2018. Usted despierta amplísimo rechazo en las encuestas. Un odio muy bien ganado en sus años de furibundo pinochetista callejero. Pero no olvide a Maquiavelo, que  matiza esta desventaja: para el Príncipe es bueno ser amado y temido a la vez. Pero si hay que escoger, es preferible ser temido que ser amado.

Allamand. De vuelta al desierto: Había despertado expectativas entre sus seguidores. Se suponía que encarnaba el proyecto de una derecha liberal, despojada de resabios autoritarios y conservadores. ¿Era posible creer en su discurso cuando RN es dirigida y representada  por gente como Carlos Larraín, Rodrigo Hinzpeter o la vocera Cecilia Pérez? Parece difícil que los “verdaderos” liberales hubieran aceptado esta dicotomía. Vale la pena que repase el principio de no contradicción: «Nada puede ser y no ser al mismo tiempo y en el mismo sentido.» Tal vez llegó la hora en que su vieja “patrulla juvenil” deba pasar a retiro.

Velasco. El dulce sabor de la derrota: Creció envuelto por el marketing más sofisticado y las nuevas formas de lo políticamente correcto. Sin partido, pero apoyado por las celebrities más ligth de la televisión, descubrió una importante cantera electoral en Vitacura, Las Condes, Lo Barnechea e incluso en Providencia. Una “burguesía elegante” al decir de Carlos Larraín. Si lanza candidaturas en esas comunas tal vez podría impedir el doblaje de la derecha. Pero no logró aterrizar fuera de los límites del golden district chileno. Ya que le gusta la literatura anglo debería hojear a Michael Sandel para entenderlo: “El problema de una sociedad que se inspira en la promesa liberal no es simplemente que la justicia esté siempre por realizarse, sino que la concepción es deficiente y la aspiración incompleta”[1]

Orrego. No hay peor ciego: Usted no se enteró que en marzo hubo un cónclave y que al Papa Benedicto XVI lo ha sucedido el Papa Francisco. Un Pontífice que considera que las manifestaciones sociales son “justas y acordes con el Evangelio”, que es necesario “recuperar el sentido del regalo, de la gratuidad, de la solidaridad» y que «un cristiano, si no es revolucionario en los tiempos actuales, no es cristiano». Con su estrepitosa derrota la DC ha quedado como especie en peligro de extinción. Podría revivir si desempolva las conclusiones de su Congreso Ideológico de 2007, que puso bajo siete llaves durante esta campaña.

Gómez: Derrota táctica ¿victoria estratégica?: Aunque fue el menos votado, puede presumir de haber tensionado el debate programático. Sus coqueteos no consumados con el PC pusieron nervioso al PS y visibilizaron disidencias en la disciplinada tienda de Recabarren. Fortaleció a su hueste y la ha acercado al mundo juvenil, lo que para un partido de 150 años, y varias veces declarado en estado cadavérico, es bastante meritorio. Su derrota (personal) de hoy puede ser una victoria (estratégica) mañana si logra mantener sus énfasis programáticos y penetrar el comando de su candidata.

Marcel, MEO, Miranda, Parisi, Ruz, Sfeir: Entre la dispersión y la invisibilidad: Ustedes son los que más han perdido durante estas primarias. El poder del duopolio los ha invisibilizado deliberadamente. Pero también su falta de articulación agudiza la percepción de inviabilidad de sus candidaturas. ¿Sería mucho pedir que llegaran a puntos racionales de articulación y acuerdo? ¿O es muy tonto lo que estoy diciendo?

[1] SANDEL, Michael (2000) El liberalismo y los límites de la justicia. Barcelona, Gedisa. p. 10

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s